PediaXpert SOBRE DERMATITIS ATÓPICA.

 
 
 
 
 
El Dr. Ignacio Manrique ha publicado un excelente articulo en la revista PediaXpert sobre Dermatitis atópica en la consulta del pediatra.
En este articulo detalla muy claramente aspectos como la distribución de las lesiones según la edad del niño, por ejemplo en el lactante las lesiones son muy pruriginosas y suele iniciarse entre el 1er y 3er mes de vida, en forma de exantema eritematosos con elementos pápulo-vesiculosos, con gran componente exudativo que forma costras, localizado en mejillas, desde donde puede extenderse a la frente, pliegues auriculares y cuero cabelludo, respetando el pliegue nasolabial. En los niños de 2-12 años las lesiones se hacen más papulosas y menos exudativas, con tendencia a la liquenificacion activada por el rascado, y suelen localizarse en los pliegues, especialmente antecubital y popliteo. Puede afectar a la región peribucal (queilitis), siendo la afectación del labio superior especifica de esta enfermedad. También es típica de esta edad la aparición de ojeras.
 
En este articulo el Dr. Manrique recomienda la utilización de los cuestionarios SCORAD y el EASI, como excelentes para la valoración inicial de la enfermedad y de la respuesta al tratamiento.
 
Destaca por su importancia los problemas psicosociales asociados, pues es algo que observa con mucha frecuencia en el día a día de su consulta.  Los pacientes con dermatitis atópica no sólo soportan penurias físicas, sino también carencias emocionales y sociales asociadas. La relación con los padres y los familiares inmediatos puede verse afectada. Durante el primer año de vida se puede dañar el vínculo padres-hijo a causa de la desfiguración provocada por la enfermedad, porque la imposibilidad de dormir del niño deja agotados a los padres. El llanto continuo es un importante factor de estrés y ha sido relacionado con depresión materna y maltrato por la madre. La carga adicional de cuidar a un niño atópico puede afectar la relación de pareja. El progenitor, que no es el encargado principal, y los demás hijos de la familia pueden resentir el tiempo que el encargado dedica al niño atópico. Estos problemas pueden distorsionar las relaciones familiares; las familias disfuncionales no cumplen bien el tratamiento y por ende no controlan adecuadamente los síntomas. Los problemas asociados con la dermatitis atópica pediátrica se extienden más allá del hogar. El absentismo escolar debido a hospitalizaciones, consultas médicas, sedación por medicamentos, falta de sueño y distracción por malestar físico pueden traer aparejado un retraso en la formación académica. La aceptación de los padres y de los maestros puede verse afectada por el aspecto del niño y la preocupación de contagio. La participación en deportes puede limitarse por la fragilidad de la piel afectada y el retardo de crecimiento asociado. Estos problemas pueden llevar a pérdidas ambientales sociales y emocionales que afectan negativamente el curso de la enfermedad. Además generan un círculo vicioso de estrés.
 
DERMATITIS ATOPICA – PEDIAXPERT