Tratar y Medir correctamente la fiebre

 

fiebre1

 

 

 

La fiebre es motivo de gran preocupación  en los padres. Pero que a los niños les suba la temperatura es muy normal. Para afrontarla sin alarmismos, basta con saber cómo medirla y qué medidas conviene aplicar.

La fiebre es un mecanismo de  defensa de nuestro organismo  frente a las infecciones que lucha contra los gérmenes. La causa de la fiebre en los niños es consecuencia de una enfermedad leve y solo excepcionalmente se trata de una enfermedad grave.


La actitud habitual cuando un niño tiene unas décimas de fiebre (37,5-38 grados centígrados) es suministrarle un antitérmico inmediatamente, pero lo que se debe hacer es observar  la evolución de esa temperatura, pues quizás no suba más o desaparezca sin tener que medicar a nuestro hijo. Generalmente, no es necesario combatir la fiebre si la temperatura es inferior a 38 grados centígrados (o 38,5 grados centigrados tomada a nivel rectal), incluso, en ocasiones,
con temperaturas superiores a esta, si el niño se encuentra  en buen estado, podríamos también esperar a que la fiebre
ayude a nuestro hijo.

Lógicamente, existen excepciones  como la de los niños con antecedentes de convulsiones febriles, en cuyo caso puede estar indicada la administración  temprana de antitérmicos.
ALIVIAR EL MALESTAR
Si la temperatura del niño supera los 38  grados centígrados axilar o 38,5 grados  centigrados rectal o está con cierto malestar, podemos recurrir a alguna de estas medidas:

● Antitérmicos: el paracetamol puede utilizarse cada cuatro horas si la fiebre  persiste y en el caso del ibuprofeno, cada seis horas. Nunca de deben administrar intercalados. La dosis y los fármacos deberán estar siempre regulados por su pediatra. La vía rectal (supositorios) es menos útil, ya que la absorción es irregular e incompleta y solo se recomienda cuando el niño tiene vómitos o cuando rechace los jarabes por vía oral, pero en ningún si tiene diarrea. En urgencias,…

EN NIÑO CON FIEBRE