Cursos RCP

Presentación RCP

Por el momento, la muerte es inevitable y en general se la acepta como tal. Sin embargo, la muerte prematura e inesperada, ante todo en niños, es trágica y del todo inaceptable. Los niños son la creación más preciada de sus padres y su apuesta terrena a la inmortalidad. Cuando un niño muere, la familia queda devastada, a veces de manera irreparable. Incluso los profesionales de la salud pueden sufrir tensión emocional incapacitante cuando fallece uno de sus pacientes menores de edad. En contraste, es inmenso el alivio y alegría cuando un niño se recupera por completo de la muerte clínica


Pocas experiencias en la vida aúnan la euforia y el terror de la manera que lo hace las que acompañan al tratamiento urgente de un niño enfermo o accidentado en estado crítico. La reanimación inicial suele realizarse en una atmósfera tumultuosa, caótica y cargada emocionalmente, en el cual  hay poco tiempo para pensar o discutir opciones de tratamiento. El éxito depende del enfoque de un equipo que utilice protocolos sistemáticos de tratamiento bien ensayados y que puedan ser puestos en práctica desde el momento mismo en que nos llega  una Parada Cardiorespiratoria (PCR)


Afortunadamente la Parada Cardiorespiratoria (PRC) es un acontecimiento infrecuente entre pacientes pediátricos y cuando ocurre una rápida intervención puede prevenir las consecuencias de la misma.  


Los niños constituyen una porción pequeña pero importante de las víctimas que requieren Reanimación Cardiopulmonar (RCP). Constituyen del 5 al 10% de los transportes en ambulancia y alrededor del 25 al 30% de todas las consultas de los servicios de urgencias. Los principios, el equipo y la medicación utilizada en la RCP Pediátrica son semejantes a los empleados en adultos. Sin embargo, la atención de niños con enfermedad o lesión grave requiere de conocimientos específicos de anatomía y fisiología pediátrica.

La Parada Cardiorrespiratoria (PCR) es más frecuente en el recién nacido y durante el primer año de vida, aunque en algunas unidades hospitalarias con ingresos frecuentes de patología quirúrgica, puede ocurrir un importante porcentaje de paradas cardiorrespiratorias en niños mayores de un año. La mayoría de las PCR en la edad pediátrica rara vez son un acontecimiento súbito, sino que se producen como consecuencia de un deterioro progresivo, más o menos rápido, respiratorio o circulatorio, secundario a enfermedades o accidentes, y que a través de una hipoxemia-hipoperfusión llevan a una PCR.

La epidemiología del paro cardiorespiratorio en niños difiere de la del adulto. Los adultos sufren principalmente urgencias cardíacas, en tanto que los niños sufren básicamente urgencias respiratorias; será el trastorno respiratorio el que provoque un deterioro circulatorio y finalmente un fallo cardíaco.

En niños, el paro respiratorio es mucho más frecuente que el paro cardíaco y se relaciona con una frecuencia de recuperación mucho más alta que la del paro cardíaco. El motivo fundamental de la PCR en las enfermedades respiratorias agudas es la fatiga muscular respiratoria, por ello, ante un niño con trabajo respiratorio intenso que se prolonga en el tiempo, es obligado vigilarle adecuadamente y tomar las medidas preventivas que eviten la parada cardiopulmonar secundaria. Si se descubre y trata el paro respiratorio mientras el niño tiene todavía un ritmo cardíaco adecuado, la supervivencia es de un 60 a un 70%, y la mayor parte permanecen intactos desde el punto de vista neurológico.

El paro cardíaco suele producirse como evento secundario al desarrollo de hipoperfusión progresiva o insuficiencia respiratoria, con hipoxemia y acidosis concomitante; sin embargo puede producirse paro cardíaco primario en aquellos niños con cardiopatía congénita de base o en el postoperatorio cardíaco.  El ritmo terminal en niños que desarrollan paro cardíaco con ausencia de pulso a nivel extrahospitalario es con más frecuencia bradicardia que evoluciona a asistolia. La fibrilación ventricular, a diferencia de los adultos, acontece en menos del 15% de  los niños menores de 10 años que precisan RCP. La mortalidad por paro cardíaco extrahospitalario tiene un promedio del 90%, quedando la mayoría de supervivientes con lesiones neurológicas graves. 

Podemos concluir por tanto, que la medida más importante en la reanimación pediátrica es la prevención, debemos descubrir los signos precoces de compromiso cardiopulmonar y prevenir el paro cardiorrespiratorio mediante el apoyo de oxigenación, ventilación y perfusión.

Prespectiva Histórica

La RCP moderna comenzó con la introducción del masaje cardiaco externo, en 1960, y vale la pena resaltar a modo anecdótico que el primer paciente reanimado con esta técnica fue un niño de cinco años, en 1958.


Historia de los programas de RCP (Estados Unidos)


En 1962 Editorial Circulation (“Masaje cardiaco”).
En 1966 en una conferencia sobre la RCP de la National Academy of Sciences-National Research Council (NAS-NRC), se recomendó instruir al personal sanitario en la técnica de aplicación de com­presiones torácicas externas de acuerdo con las normas de la American Heart Association (AHA). Como resul­tado de esta recomendación, la técnica de RCP recibió una amplia difusión dentro de este colectivo. No obs­tante, su difusión no alcanzó a muchas zonas del país, en las que se seguía sin impartir la formación necesaria para la utilización de esta técnica, sobre todo entre el colectivo médico Otra de las recomendaciones de la conferencia fue que la técnica de la RCP se impartiera y fuera realizada por personal no sanitario sólo bajo estu­dios supervisados.
De 1966 a 1973, la AHA, la NAS-NRC y la lnter-Society Commision on Heart Disease Resource contribuyeron a una mayor difusión de esta técnica, con el apoyo de las recomendaciones y evalua­ciones realizadas por agencias gubernamentales, socie­dades médicas profesionales y grupos privados.


Las recomendaciones y normas específicas tanto por lo que se refiere a la reanimación básica como a la avan­zada se publicaron en forma de suplemento del The journal of the American Medical Association en 1974. Más de 5 millones de copias, en varias lenguas, se dis­tribuyeron por todo el mundo así como material didác­tico desarrollado principalmente por la AHA y la Cruz Roja Americana para instruir al público en general y a los profesionales médicos en la aplicación de la RCP.
Como respuesta a las recomendaciones de la Conferen­cia Nacional de 1973, la AHA produjo un paquete infor­mativo sobre técnicas de reanimación cardíaca avan­zada (ACA) con material didáctico y práctico de enseñanza y evaluación, basado en un modelo desarro­llado por la Nebraska Afiliate y se organizaron faculta­des nacionales y afiliadas especializadas en ACA para supervisar y asistir en su aplicación. 


Desde 1975 se han realizado muchos cursos sobre RCA por todo el país y todas las organizaciones médicas profesionales que prestan de forma regular servicios de ACU reconocen el valor de los programas de preparación en materia de RCA.
En 1979 se celebró otra convención nacional, no se introdujeron grandes cambios pero se revisaron las normas y las directrices de determinadas áreas. Además de las relativas a las técnicas de RCR las revi­siones se acompañaron de:

Un mayor énfasis en la responsabilidad de la comunidad por lo que se refiere a la mortalidad y morbilidad de la enfermedad cardíaca coronaria así como en la necesidad de organizar progra­mas de prevención primaria y secundaria en combina­ción con esfuerzos de ACU.

La definición del papel de las unidades de ACU en sistemas estratificados de asis­tencia urgente.

Una definición más clara de la respon­sabilidad relativa a la reanimación de niños.

Los prin­cipios, técnicas y normas de aplicación de la reanimación básica (RB), con inclusión de la RCP en niños.

Los principios, técnicas y directrices para la aplicación de la técnica de RCP en los neonatos.

 

Cada una de las conferencias nacionales supuso un interés renovado y la realización de nuevas investigacio­nes. Era necesario que se celebrara otra conferencia para actualizar las normas y directrices. La cuarta Con­ferencia Nacional tuvo lugar en julio de 1985 y supuso la incorporación de las investigaciones y experiencias prácticas más recientes.


Desde la conferencia de 1973, más de 40 millones de personas han sido instruidos en la aplicación de la RCP y decenas de miles de profesionales de la sanidad han seguido el curso sobre AHA. Al éxito de este programa ha contribuido una serie de factores, entre los que cabe citar el desarrollo de sistemas de servicios médicos urgentes a nivel nacional, un mayor interés entre el público en general por el tema de la RB-RCP,  y el entusiasmo de los profesionales sanitarios por los programas de instrucción en las técnicas de RB-RCP y RCA. Asimismo, ha supuesto un gran impulso la mayor concienciación por parte de la sociedad de la frecuencia, morbilidad y mortalidad de las enfermedades cardiovasculares, concienciación a la que ha contribuido la nueva información de que se dispone gracias al resurgimiento de los trabajos de investigación. 


Historia de los programas de RCP (España-Europa) 


En el año 1983 se crea el primer grupo de trabajo de la Sociedad Española de Medicina Intensiva y Unidades Coronarias (SEMIUC).
En 1986 la SEMIUC puso en marcha el Plan Nacional de Difusión y Enseñanza de la R.C.P.   Desde entonces se han realizado múltiples cursos en todo el estado español. En estos cursos la formación se ha centrado fundamentalmente en la RCP del paciente adulto. 
En 1989 nace el Consejo Europeo de Resucitación (European Resuscitacion Council).
En 1992 el Consejo Europeo de Resucitación recomendó la realización de Cursos específicos de Reanimación Cardiopulmonar  Pediátrica (Directrice de RCP- Resucitacion 92).  


Historia de los programas de RCP Pediátrica y Neonatal  en España 


El Grupo Español de Reanimación Cardiopulmonar Pediátrica y Neonatal (GERCPPN) se creó en 1992 con la participación de médicos de las Sociedades de Cuidados Intensivos Pediátricos, y Medicina Intensiva Crítica y Unidades Coronarias, al que posteriormente se han asociado la Sociedad Española de Neonatología y la Sociedad Española de Urgencias Pediátricas, constituyéndose oficialmente en el año 1994.
En  1993  se  creó  el  Grupo  de Reanimación Cardiopulmonar Pediátrica de la Sección de Cuidados Intensivos Pediátricos de la Asociación Española de Pediatría. En la XVI Reunión Nacional de esta sección realizada en Mayo de 1993 en La Coruña se realizó una Mesa redonda sobre la Reanimación Cardiopulmonar Avanzada en Pediatría y se planteó la necesidad de iniciar cursos de reanimación cardiopulmonar básicos y avanzados en pediatría


En 1994 se publican las guías para el soporte vital pediátrico por parte del Grupo Europeo de RCP pediátrica
La Sección de Cuidados Intensivos pediátricos del Hospital General Universitario Gregorio Marañón de Madrid realiza en Febrero de 1994 el Primer de Curso  de Reanimación Cardiopulmonar Básica y Avanzada en Pediatría con  la  colaboración  de  diversos  expertos  en  RCP pediátrica de tres hospitales  (Servicio de Cuidados Intensivos del Hospital Infantil La Paz de Madrid, Hospital Príncipe de Asturias de Alcalá de Henares y  Hospital G.U. Gregorio Marañón de Madrid). Estos cursos están inicialmente dirigidos a pediatras y residentes de pediatría, aunque existe el objetivo de ampliar su campo a médicos de urgencia y transporte, personal de enfermería, profesionales no sanitarios que puedan tener contacto con urgencias pediátricas como bomberos, policías, cuidadores de guarderías, profesores, y en un último escalón a la población general.


En 1995 se publica en la revista Anales de Pediatría ( VOL. 43 Nº4 y Nº 5,1995)  las Normas de reanimación cardiopulmonar básica y avanzada en pediatría recomendadas por el Grupo Español de Reanimación Cardiopulmonar Pediátrica.
En el periodo comprendido entre los años 1996-2006 el Grupo Español de RCP Pediátrica y Neonatal, ha realizado en España un total de 424 cursos de RCP Avanzada, lo que supone que aproximadamente se formaron en ese periodo unos 10.200 pediatras o médicos de diversas especialidades y en el periodo 1996-2011 un total de 398 cursos. Podemos afirmar que desde el año 1996 el Grupo Español de RCP Pediátrica y Neonatal ha formado a mas de 20.000 profesionales sanitarios en toda España en RCP Avanzada y a no menos de 15.000 en curso de RCP Basica-Instrumentalizada.

 Junta Directiva Grupo Español de RCP Pediátrica y Neonatal  Presidentes del Grupo Español de RCPPYN (años 1992-2012)

 

 

 

 

 

Foto 1                            Foto 2

Foto 1 Junta Directiva Grupo Español de RCP Pediátrica y Neonatal  
Foto 2 Presidentes del Grupo Español de RCPPYN (años 1992-2012)

 

Historia de los programas de RCP Pediátrica y Neonatal  en Valencia

En Noviembre de 1997 fruto de una apuesta personal de los Drs. Valero Sebastián e Ignacio Manrique y tras un buen numero de vicisitudes, se crea el Grupo Valenciano de Reanimación Cardiopulmonar Pediátrica y Neonatal, apadrinado por el Grupo Madrileño de RCP y ese mismo mes se realiza el primer curso de reanimación cardiopulmonar pediátrica. Dicho curso supuso el nacimiento de la formación en RCP Pediátrica y Neonatal en la Comunidad Valenciana. El curso conto con una excelente elenco de profesores de Hospitales tan conocidos como el Gregorio Marañón, La Paz, y 12 de Octubre de Madrid (Dra. Elisa Cueto, Dr. Luis Albajara, Dr. Ramón Torrero, Dr. Ángel Carrillo, Dr. Jesus López-Herce), asiendo un total de 26 alumnos entre los cuales se encontraban la gran mayoría de miembros del Instituto Valenciano de Pediatría. Los pediatras que realizaron este primer curso fueron: Amparo Roig,  Ana Escorihuela Centelles, Antonia Folch Alonso, Antonio Miguel Ruiz, Consuelo Lázaro, Cruz Amiama, Fernando Baixauli Aleis, Francisco Carsi Giner, Ignacio Manrique Martínez, Inmaculada Ortells Ramón, Joan Lloret, Jose Haro, Jose Luis Quiles Dura, Josefa Juan, Juan Marín, Juan Santa Pau, Manuel Arlandis Palau, Manuel Monferrer Pablo, Mila Ardit, Pilar Ferrer, Román Orfila Amoros, Rosa Navarro Mari, Sara Pons Morales, Sonia Puertas Moreno, Valero Sebastián Barberan y Vicente Modesto. 

Experiencia docente – RCP

Desde ese primer curso la actividad científica de este Grupo de RCP Pediátrica ha sido muy importante, esto ha conllevado la presencia de algunos de los miembros del Instituto Valenciano de Pediatría en los más importantes cargos de la RCP Pediátrica Española. En el año 1999 el Dr Ignacio Manrique es nombrado vocal del Grupo Español de RCP Pediátrica y Neonatal así como Representante Autonómico de dicho Grupo. Cuatro años más tarde  accede en las siguientes elecciones al cargo de tesorero de dicho Grupo de RCPPYN y desde el año 2008 ostenta la Presidencia del Grupo Español de RCP Pediátrica y Neonatal. Además en el año 2011 el Dr. Ignacio Manrique pasa a formar parte de la Junta Directiva del Consejo Español de Resucitación, órgano este que reúne a todas las Sociedades Científicas implicadas en la RCP española (adultos y niños) y que además es miembro del Consejo Europeo de Reanimación (European Resuscitacion Council). Además durante este tiempo ha publicado diversos libros y artículos sobre reanimación cardiopulmonar, muy conocidos como por ejemplo el Manual de Reanimación Cardiopulmonar Básica en Pediatría del cual se vendieron más de 5000 ejemplares o el Soporte Didáctico para los cursos de RCP Avanzada que sirve de sustento para todos los cursos de formación que se realizan en España y en Sudamerica.


Otros dos miembros del Instituto Valenciano de Pediatría también han seguido los pasos del Dr. Manrique y en el caso de la Dra. Sara Pons Morales después de ostentar durante 4 años la dirección con Representante Autonómico del Grupo español en la Comunidad Valenciana, en las elecciones del Grupo Español de noviembre de 2011, paso a ocupar en segundo puesto de mayor responsabilidad dentro de la junta directiva como Secretaria de dicho Grupo así como el nombramiento de Coordinadora Nacional de todos los Representantes Autonómicos. Su puesto dentro de la Comunidad Valenciana ha sido ocupado por otro miembro destacado del Instituto Valenciano de Pediatría el Dr. Valero Sebastián Barberan. 


La actividad docente ha sido muy importante y de hecho en el periodo 1997-2011 se han realizado un total de 24 Cursos de RCP Avanzada y 29 Cursos de RCP Básica-Instrumentalizada, lo que le convierte en el segundo Grupo a nivel nacional con más cursos realizados. La calidad científica de sus actividades se traduce en la presencia de  pediatras tanto de la Comunidad Valenciana como del resto de España así como países limítrofes, especialmente portugueses (en todos los cursos siempre hay 2-3 pediatras extranjeros).
Además de estos dos tipos de cursos, también se está realizando una importante labor a nivel de RCP Básica para la Población General, especialmente encaminada a padres, profesores de Colegios Privados  o concertados. 

 

 

 

Alumnos y Materiales

Alumnos . ¿Quién debe realizar estos cursos?

En realidad toda la población española debería tener conocimientos sobre reanimación cardiopulmonar, dado que una parada cardiorrespiratoria en un niño o en un adulto se puede producir en cualquier momento y lugar y es sumamente importante que las maniobras de reanimación se realicen en los siguientes cuatro minutos de producida la parada. Una vida puede salvarse si se realizan maniobras de RCP mientras llegan los sistemas de Emergencias (SAMU, o similar).
Bien es cierto que una parte de la población tiene una obligación "moral" de conocer las maniobras de RCP Pediátrica como son :

Personal Sanitario: Médicos, enfermeros, auxiliares. 

Equipos de Emergencias: Bomberos, Policía, Protección Civil, etc. 

Educadores (maestros, personal de comedor, etc), personal de guarderías

Familiares de niños con enfermedades de riesgo. 

Padres en general.

Materiales para los cursos.

Dependiente del tipo de curso el material a utilizar para el aprendizaje varia de forma muy notable, aunque hay una base común como son "los maniquíes de RCP Básica de lactante y niño". 
Los cursos de RCP Básica, utilizan dichos muñecos, de forma que el alumnos hace sus practicas tanto con un maniquí de lactante como con el de niño.


Material a entregar a los alumnos:

A todos los asistentes se les entregara el Manual de Reanimación Cardiopulmonar Avanzada Pediátrica y Neonatal (5" edición) editado por el Grupo Español de RCP Pediátrica y Neonatal y avalado por el Consejo Español de Resucitación (ISBN 84-933345-0-2) publicado en mayo de 2006 o bien el Manual del Curso de Reanimación Cardiopulmonar Básica y Avanzada Pediátrica
(Europeo de Soporte Vital Pediátrico) Guías del ERC, edición 2010

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

Material a utilizar en las diferentes prácticas

 
Maniquíes
 
  • 2 Maniquíes de RCP Básica lactante
  • 2 Maniquíes RCP Básica niño
  • 1 Cabeza intubación lactante
  • 1 Cabeza intubación neonato
  • 1 Maniquí de RCP Avanzada de niño (Cabeza-tronco intubación niño + pierna punción intraósea)

Práctica de apertura vía aérea v ventilación con bolsa v mascarilla 

Cánulas orofaríngeas

  • 1 negra del 00
  • 3 negras y 1 morada del 1
  • 3 verdes del 3
  • 4 naranjas del 4
  • 4 amarillas del 5
  • 2 rojas del 6

Práctica de RCP Básica:

  • 12 paquetes de Gasas estériles (mínimo 6 por alumno)
  • 5 Recipientes con alcohol
  • 2 Recipientes con agua bidestilada
  • 8 Paños verdes
  • 4 rollos protectores bucales (contacto vía oral alumno-muñeco)
  • 4 tijeras
  • 10 sabanas grandes
  • 10 empapadores
  • 20 Sondas de aspiración controlada, tamaño: 6, 8, 10, 12, 14, 16F
  • 3 Sonda de aspiración de Yankahuer
  • Tabuladoras de conexión: sonda-aspiración
  • Aspiradores e pie
  • Depresores de lengua
  • Caudalimetro de Oxigeno
  • Tabuladora de conexión desde caudalimetro a bolsa autoinflable
Mascarillas faciales
  • 1 triangular de adulto reborde
  • 1 triangular de adulto sin reborde
  • 2 triangulares media con reborde
  • 1 triangular media sin reborde
  • 4 triangulares pequeñas con reborde
  • 2 neonatales con reborde
  • 3 redondas pequeñas
  • (Mascarilas faciales  transparentes redondas tamaños 0, 1 y 2:; Mascarillas Faciales transparentes triangulares tamaños 0, 1, 2 y adultos)
Bolsas resucitadoras 
  • Bolsa resucitadora Ambu Neonatal 220 mI con tubo corrugado blanco 
  • Bolsa resucitadora (Revivator) Plus Bebes 500 mI, con reservorio de 600 mI 
  • Bolsa resucitadora (Revivator) Plus niños Niños de 7-30 kgrs 2.500 mI, con reservorio de 2.500 mI 
  • Bolsa resucitadora (Revivator) Plus Adultos >30 kgrs 2.500 ml, con reservorio de 2.500 mI
  • Tubo corrugado para enriquecer oxigenoy conectar a Bolsa autoinflable 
  • 6 Paños verde
Mascarillas laríngeas
  • 2 Mascarillas laríngeas del 2 
  • 2 Mascarillas laríngeas del 2
  • 1 Mascarilla laríngea del 3
  • 1 Mascarilla laríngea del 1
  • 1 Mascarilla laríngea Proseal
  • 1 Mascarilla laríngea de un solo uso de AMBU n° 1
  • 1 Mascarilla laríngea de un solo uso de AMBU n° 1 ½ 
Tubos endotraqueales
  • 2 del 6 
  • 1 del 5 
  • 5 del n° 5
  • 3 del 4 
  • 4 del 4
  • 3 del 3 
  • 1 del 3
  • 2 del 2 de doble luz
  • 1 Fiador
     
Pinzas de Maguil
  • 1 de adulto
  • 3 de niño
Fonendoscopios
  • 2 pediátricos
  • 1 de adultos
Laringoscopio
  • Caja Hersill con mango grande y palas rectas del 0, 1 y curvas del 1,2 y 3 ½ 
  • 2 Mangos Hersill Stainless pequeños con 1 pala recta del 0 y 2 palas rectas del 1
  • Caja Riester Miller-Baby con mango pediátrico. Palas rectas del 0,1 y 2. Pala curva de Mac del 3
  • Ventilador mecánico de trasporte pediátrico y neonatal

Practica vías venosas 

  • 3 agujas intraóseas: Trocar 45° Calibre 15.5 Longitud 3 : 2 negras y 1 gris
  • 36 Huesos de pollo o pavo para simulación punción intraósea (imagen 3)
  • 2 Bateas metálicas
  • Caja deposito de residuos
  • Caja guantes estériles
  • 6 garrotes de vías venosas periféricas 
     
 

Practica Carro de Reanimación

  • 4 Agujas de punción intraósea ( grandes) y 1 pequeña
  • Agujas de punción lumbar: 2 de 16-18 G; 4 de 19 G y 1 de 22 G
  • 30 Cateteres Abbotcat del 22 G
  • 20 Jeringas de 5,10 y 20 mi
  • 4 envases de suero de 100 a 500 mi
  • 1 Sistema para infusión de goteo
  • 1 regulador de goteo ( Dialflo )
  • 3 Llaves de 3 pasos
  • Esparadrapos
  • 4 Paños verdes
  • 60 Gasas estériles
  • 1 Batea
  • 1 caja de guantes de latex de 100 unidades
  • Medicación:
  • Adrenalina: 2 ampollas
  • Bicarbonato: 1 ampollas
  • Atropina : 1 ampollas
  • Lidocaina: 1 ampolla
  • Cloruro cálcico: 1 ampolla
  • Heparina: 2 ampollas
  • Midazolan: 1 ampolla
  • Anexate: 1 ampolla
  • Dormicum: 1 ampolla
  • Suero fisiológico: 20 ampollas
  • Esparadrapo: 1 carrete
  • Antiséptico: povidona yodada
 

Practica de desfibrilación 

  • 2 Desfibriladores semiautomáticos (DESA). Heart Start AED Trainer 2 (Philips) para entrenamiento
  • 12 pilas 
  • 2 Desfibriladores manuales y monitor
  • 3 Simuladores de arritmias

Practica de reanimación neonatal 

  • Cuna térmica con reloj
  • Fuente de 02, aire y aspiración (vacío)
  • Paños calientes
  • Guantes estériles 
  • Estetoscopio 
  • Esparadrapo 
 
  • Gasas
  • Pinzas cordón
  • Material de succión y ventilación
  • Material de intubación
  • Material para colocación de vías
  • Medicación 
  • Recomendable: ventilador (manual o automático), mezclador de gases (Fi02), pulsioxímetro, máscara laríngea , pinzas Magill, sensor CO2
  • Opcional: monitor ECG, microanalizador gases

Practica de AITP en la RCP 

  • Collarín cervical modelo Philadelphia (varios modelos y tallas)
  • Tabla espinal pediátrica (Pedy pack)
  • Tabla espinal de adultos
  • Casco integral de moto
  • Inmovilizador lateral de cabeza (Dama de Elche)
  • Sábana o Manta